Tres paneles sobre una sola app Android — administrador, portería y residente — para llevar el libro de visitantes, autorizar el ingreso en vivo y dejar un registro que no se puede alterar ni borrar.
Un mismo administrador puede manejar uno o varios conjuntos desde la misma cuenta.
Igual que un libro legal en papel: nada se edita ni se borra. Una corrección es un asiento nuevo que apunta al original, y la salida de un visitante es un asiento nuevo enlazado a su entrada.
Cada asiento se encadena al anterior con un hash SHA-256. Se puede auditar por fuera del servidor, sin confiar en nadie.
La portería entra con un PIN de 6 dígitos, pero el PIN no es la credencial: el equipo se enrola una vez y queda atado a él.
El residente comparte un código de 6 dígitos. Validarlo y asentar la entrada ocurre en una sola transacción: no se puede usar dos veces.
Sin código, la portería pregunta al residente y tiene 3 minutos para responder — por notificación push y en tiempo real.
La portería nunca espera a la red: todo asiento se guarda primero en el teléfono y viaja después, con reintento automático.
Avisos generales o a una sola vivienda. Un aviso personal no lo ven los demás convivientes del apartamento.
Administrador, portería y residente comparten la misma app y la misma base de datos, aislados por el rol y las políticas del servidor — no por confianza en la interfaz.
Se basta solo, sin volver a tocar la base de datos.
Un equipo enrolado, un PIN, y la app abre directo en el teclado.
Autoriza a quien va a entrar, sin bajar a la portería.
Todos los conjuntos comparten servidor, pero cada fila cuelga de su conjunto y las políticas del servidor impiden ver datos de otro.
Las credenciales de portería viven en tablas sin permisos para nadie más que las funciones del servidor. Ni el administrador las puede leer.
Una función recorre el esquema completo y reporta cualquier tabla, vista o función que quede mal protegida — pensada para correr en producción.
Un script en Python recalcula la cadena de hashes de la minuta por fuera del servidor, para no depender de que el propio servidor se audite a sí mismo.
El plan no es una promesa de marketing: es el campo plan
de cada cuenta, y un conjunto adicional sin actualizar el plan lo
rechaza la base de datos, no la pantalla.
Incluye cargar las viviendas, dar de alta a las primeras personas, escribir las reglas y dejarlo operando.
Sin importación masiva todavía: la puesta en marcha se hace uno por uno. Precios en pesos colombianos, sujetos a ajuste con el dólar del costo de operar la plataforma.
Cuéntanos de tu conjunto y te mostramos cómo queda operando.