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Interfaz para residentes

La app que el residente abre sólo cuando le concierne

Preavisar una visita, leer un comunicado, ver qué llegó a portería y avisar una urgencia interna. Cuatro pestañas, ninguna publicidad y un solo aviso capaz de interrumpir.

Android nativo, en Kotlin con Jetpack Compose. Hoy no hay versión para iPhone.

Lo que hace un residente en la aplicación

Cuatro tareas. Ninguna es diaria, y ese es justamente el criterio de diseño: una aplicación de conjunto residencial que exige entrar todos los días es una aplicación que se desinstala.

Preavisar una visita

Escribe el nombre de quien va a llegar y confirma. La aplicación devuelve un código corto —V-8421— que el residente le pasa a su visitante por el medio que ya usa. El código sirve una sola vez y vence a las cuatro horas por defecto. Los detalles están en el control de acceso y registro de visitantes.

Autorizar a quien llega sin anunciarse

Es el único aviso que se atraviesa en la pantalla con un diálogo. Muestra el nombre, el documento y a qué vivienda dice ir. El residente autoriza o rechaza con un toque, y tiene tres minutos: hay alguien de pie esperando.

Leer los comunicados

Los generales del conjunto y los dirigidos a su vivienda, con su fecha, en un lugar donde siguen estando dos semanas después. Ver los comunicados a residentes.

Ver la correspondencia y acusar recibo

Qué llegó a portería, cuándo, y la confirmación que deja el residente al reclamarlo. Es la única confirmación explícita del sistema. Ver el control de correspondencia.

Avisar una urgencia interna

Siete categorías, un toque. Llega a la portería del propio conjunto y a nadie más. Ver la notificación de urgencia interna.

Un solo aviso interrumpe, y se gana la interrupción

La decisión que más define el comportamiento de esta aplicación, y la que explica por qué no hace ruido.

El diálogo del visitante sin preaviso es el único que se atraviesa en la pantalla. Se lo gana por dos razones concretas: hay una persona de pie en la reja y hay un plazo de tres minutos corriendo. Todo lo demás —correspondencia, comunicados, el estado de una urgencia— avisa con un distintivo en su pestaña y espera.

Un diálogo por cada sobre certificado le enseñaría al residente a cerrar sin leer. Y el día que el diálogo sea el del visitante en la reja, lo cerraría igual, por reflejo. La atención se gasta; gastarla en lo que no urge es dejar sin ella a lo que sí.

El sonido usa el tono de notificación del sistema y no uno propio, de modo que respeta el volumen y el modo silencio del celular. Sólo el visitante en la reja añade vibración. Una aplicación de conjunto residencial que pita a las tres de la mañana con el timbre en cero se desinstala esa misma noche, y una aplicación desinstalada no le sirve a nadie: ni al residente ni al conjunto que pagó por ella.

Tres de los cuatro distintivos cuentan hechos que el servidor conoce —correspondencia sin acusar, visita esperando respuesta, urgencia sin resolver— y se apagan solos cuando el hecho cambia, no cuando alguien mira. El de comunicados es el único que se apaga al leer.

Qué ve y qué no ve un residente

El alcance de lectura importa tanto como las funciones. Está sostenido por las mismas políticas de la base de datos que separan un conjunto de otro, descritas en cómo se protegen y se retienen los datos.
  • Ve las novedades generales del conjunto y las de sus propias viviendas. No la minuta completa: una minuta menciona unidades por nombre, y abrirla entera convertiría el registro de la portería en un boletín sobre los vecinos.
  • Ve sus propias visitas, no las de los demás. Quién visitó a quién es información del residente visitado.
  • Ve los comunicados generales y los dirigidos a su vivienda. Los personales de otras viviendas no existen para él.
  • No ve métricas del conjunto. El aforo, los tiempos de respuesta y la auditoría viven en el panel de administración.

Limitaciones que conviene conocer antes de comprometerse

Dos de estas pueden ser decisivas según cómo sea el conjunto, así que van dichas sin rodeos.
  • Sólo Android. No hay versión para iPhone. En un conjunto con muchos residentes en iOS, esos residentes no podrán preavisar visitas ni recibir la solicitud del visitante que llega sin anunciarse.
  • Los avisos son dentro de la aplicación. Suenan y marcan el distintivo mientras la aplicación está abierta. No hay aviso en la pantalla de bloqueo con el celular guardado.
  • La pestaña de comunicados se rotula «Avisos». El módulo se llama Comunicados y así lo dice el título de su pantalla, pero once caracteres no caben en una barra de cuatro destinos sin partirse en dos líneas.
  • Requiere conexión. No hay modo sin internet: el código de visita se genera en el servidor y el aviso de urgencia viaja al momento.

Preguntas frecuentes

¿Qué puede hacer un residente desde la aplicación?

Cuatro cosas: preavisar una visita y obtener el código de un solo uso que su visitante dará en la reja; leer los comunicados de la administración, generales y los dirigidos a su vivienda; ver la correspondencia que llegó a portería y dejar acuse de recibo cuando la reclama; y enviar una notificación de urgencia interna a la portería del conjunto. Además, autorizar o rechazar a un visitante que llegó sin anunciarse.

¿Hay aplicación para iPhone?

Hoy no. La aplicación es nativa de Android, hecha en Kotlin con Jetpack Compose. Es una limitación real y conviene tenerla en cuenta al evaluar: en un conjunto con muchos residentes en iPhone, esos residentes no podrán preavisar visitas desde su celular ni recibir la solicitud del visitante que llega sin anunciarse. La portería y la administración funcionan en navegador, así que en esos dos casos el sistema operativo no importa.

¿Llegan notificaciones con el celular bloqueado?

No. Los avisos ocurren dentro de la aplicación: suenan y encienden un distintivo en la pestaña correspondiente mientras la aplicación está abierta. Con la aplicación cerrada y el celular guardado, los avisos esperan al residente adentro. Una notificación en la pantalla de bloqueo requiere una pieza de infraestructura que hoy no está construida, y decir lo contrario dejaría a alguien contando con un aviso que no va a sonar.

¿La aplicación va a sonar de madrugada?

El sonido usa el tono de notificación del sistema, no uno propio, así que respeta el volumen de notificaciones y el modo silencio que el residente ya configuró. Sólo el visitante que llega sin anunciarse añade vibración, porque es el único caso con una persona esperando de pie y un plazo corriendo.

¿Qué ve el residente de la minuta del conjunto?

Las novedades generales del conjunto y las que corresponden a sus propias viviendas. No ve la minuta completa de los demás: una minuta menciona unidades por nombre y abrirla entera convertiría el registro de la portería en un boletín de lo que hace cada vecino.

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Vea la app del residente en la demostración

Preavisamos una visita, la validamos en la portería y disparamos una urgencia, para que se entienda el recorrido completo entre las tres interfaces.